lunes, julio 06, 2009

¿Influencia de Tina Modotti en Edward Weston? El punctum entre un pimiento y un niño




¿Podría haber alguna semejanza en las formas de un pimiento verde y un bebé? En muchos casos, la semejanza no dependerá de los objetos en sí mismos, sino del ojo que los mire. 



Edward Weston
Pimiento no. 30
EUA, 1930




Tina Modotti
Madre y niño 
Tehuantepec, México. 1929



En las fotografías más complejas de Tina Modotti predomina la elección del “instante decisivo”, como diría Cartier Bresson (fotógrafo francés, 1908-2004), el momento que el fotógrafo considera adecuado para dar el click y recortar la imagen en forma de una fotografía, considerando que el fotógrafo no tiene absoluto control sobre el objeto a capturar. Esta elección radica en disparar en un momento dado, en intervenir en el tiempo para capturar un instante en imagen. Especialmente complejo es fotografiar a las personas en sus ámbitos comunes, como la presente fotografía de Tina “Madre con niño” que muestra seres que respiran, cuyos músculos y pliegues de carne se modifican de acuerdo a la luz, generando interesantes texturas a partir de su movimiento y posición en el espacio. La misma forma no podría ser capturada dos veces en un ser vivo.


En cambio, el pimiento de Edward Weston, es un fruto inmóvil, que puede permanecer durante cierto tiempo así sin que su forma se modifique de acuerdo al tiempo o al espacio en que esté posicionado. Tan sólo su degradación modificará su forma, pero para fotografiarlo antes de que aquello ocurra hay tiempo de sobra. No hay un “instante decisivo” bressoniano, tan sólo está la suerte de haberse encontrado esta forma al alcance de la cámara del fotógrafo.


Este “Pimiento no.30” fue elegido por Weston a partir de sus peculiares formas, y también fue un hecho decidido la posición en la que lo capturaría. Es innegable que existió antes el pimiento que las decisiones de Weston, y sólo por azar pudo él encontrar este pimiento en la naturaleza (o en un mercado) para fotografiarlo y señalar su voluptuosidad orgánica, como lo es la textura, la carnosidad que resalta la luz sobre sus relieves y sus curvaturas.

 

Los modelos reales de “Madre y el niño” de Tina existieron también antes de las decisiones de la propia Tina. Ella tan sólo decidió capturar sus formas en una posición dada, posición que podría no repetirse nunca desde otras miradas. Como fotógrafa, debía considerar el encuadre, es decir, hasta qué punto recortará la figura real para ubicarla en los contornos de una fotografía. En “Madre y niño” el encuadre encierra por completo a la figura del niño y fragmenta el cuerpo de la madre, mostrando sólo lo necesario para ser el sostén del cuerpo del niño, como lo es el brazo rodeando su cuerpecito, las caderas contra las que lo sostiene y el vientre prominente que podría insinuar la gestación de una nueva vida. Es interesante cómo el tamaño del niño en brazos parece caber dentro del contorno del cuerpo de la madre. Sólo su cabecita parece brotar del pecho de la mujer tehuana.

 

Otros dos aspectos con los que podríamos relacionar la fotografía de Tina, y el análisis fotográfico en general, son los conceptos de Roland Barthes (semiólogo francés, 1915-1980) “punctum” y “studium”[1]. El studium, tiene que ver con la cultura y el gusto. Puede interesarme una fotografía, incluso “a veces emocionarme, pero con una emoción impulsada racionalmente, por una cultura moral y política”, dice Barthes. Esto sería la elección del tema a fotografiar, como lo es en el caso de la fotografía de Tina a los campesinos tehuanos, gente pobre del campo.

 

Al mirar la serie de fotografías que Tina tomó desde 1924 hasta 1929, parafraseando a Barthes, “muchas fotografías permanecen inertes bajo mi mirada. Pero incluso entre aquellas que poseen alguna clase de existencia ante mis ojos, la mayoría tan solo provocan un interés general (…) . Me complacen o no pero no me marcan”. En este caso, no habría ningún “punctum”, cuando “la fotografía puede gritar pero nunca herir”. El punctum de una fotografia –señala Barthes– “es ese azar que en ella me despunta”. “Surge de la escena como una flecha que viene a clavarse en mi mirada”. El punctum “puede llenar toda la foto” (....) aunque “muy a menudo sólo es un detalle” que deviene algo proustiano: es algo íntimo y a menudo innombrable.


El punctum de la fotografía de Tina en “Madre y niño” me parecería los pliegues de la carne del niño.


 Así también, las formas del pimiento de Weston me generan un punctum que no puedo dejar de comparar con las formas del cuerpo del niño de Tina. El pimiento parece extender dos brazos que rodean un cuerpo entre las sombras. Su “espalda” se curvea sinuosamente, resaltando en su parte inferior: unas nalgas. Miremos una vez más ambas fotografías.


Sabemos que Edward Weston gustaba de fotografiar objetos que aludieran por sus formas a la sensualidad del cuerpo desnudo –generalmente femenino- como lo eran las plantas, las conchas o los frutos. Por lo que es curioso sugerir la posibilidad de una semejanza entre un pimiento fotografiado un año después con el cuerpo de un niño fotografiado un año antes.

 

¿Podría ser que Weston encontrara este pimiento por azar, pero lo fotografiara en la posición en que fue tomado el niño por parte de Tina, como una cita o un homenaje?, O ¿es solamente una simple coincidencia? ¿El maestro terminó aprendiendo finalmente de su discípula? Tan sólo puedo proponer estas preguntas y sugerir una comparación. El resto lo dirá la imagen en su mudo lenguaje. 




Fragmento de un ensayo crítico 

elaborado para el Centro Nacional de las Artes en su XV Aniversario,

elaborado por la autora de este blog, Elena Pietrini.



[1] Barthes, Roland. La cámara lúcida: nota sobre la fotografía. Barcelona. Paidós, 1990.



3 comentarios:

Milo Hickman dijo...

¡Qué curioso! Yo relacioné la figura del pimiento con la espalda de un hombre desnudo, más que con la del niño.

Felicidades. Ya eres todo un pollito profesional ;P

Elena Pietrini S. dijo...

Pues el punto es que no sé cuál haya sido la intención original de Weston. Evidentemente sí alude a un cuerpo desnudo, pero es curioso que coincidiera con esta fotografía de Modotti, su aprendiz.

Ya te platicaré más al respecto de ellos ;)


¿Cómo vas tú con la literatura?

Milo Hickman dijo...

Bien. Aprendiendo, jeje. He bebido libros como hace mucho que no hacía. Ahorita estoy traumada con Borges, pero también he leído algunas novelas.

He seguido con el Guardián. Para variar, ha evolucionado bastante. Cuando tenga un poco más, te mandaré los borradores ;)